Del 11 al 14 de septiembre se llevo a cabo el III Foro Social Mundial de las Migraciones cuyo lema fue: “Nuestras voces, nuestros derechos. Por un mundo sin muros”, y cuyo eje central de debate fueron las cuestiones que reclaman las organizaciones y asociaciones de inmigrantes en sus países de acogida: como el reconocimiento de la ciudadanía y los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales que conllevan.
Mientras que más de 3000 mil persona se reunieron en este foro para alzar su voz de protesta y buscar soluciones a los problemas, últimamente los estados con mayor índice de recepción de migrantes están optando por políticas represivas en contra de estos, llevando el tema incluso al punto de une especie de criminalización, como es el caso de la Directiva de Retorno aprobada por la Unión Europea en el mes de junio del presente año.
Esta norma faculta a los Estados miembros a retener a los inmigrantes a la espera de expulsión, incluidos los menores, en centros de internamiento hasta un máximo de 18 meses, prohibiéndoles así mismo el retorno a la Unión Europea durante un periodo de 5 años luego de su expulsión. ¿Demuestra pues esta norma adoptada algún signo de progreso?, o por el contrario ¿un retroceso y falta de respeto a tratados y convenios suscritos como es la Declaración Universal de los Derechos Humanos? ¿Hasta qué punto puede un Estado considerar como criminales a personas que dejaron sus hogares con la intención de conseguir una mejora de vida? (more…)
El proceso de la globalización significa que la aplicación de políticas sociales y económicas no debe depender fuertemente de los gobiernos de los estados miembros.
Es decir, que debe depender más del compromiso de las entidades corporativas internacionales y la voluntad de las personas en mejorar los derechos básicos de los seres e incrementar las garantías económicas de los ciudadanos.
Esta globalización ayuda a la creación de una nueva sociedad sin exclusión social ni desintegración familiar, y gozar así de un mundo mejor, un mundo que no valora las personas por su origen, raza, tradiciones…., sino simplemente por ser personas que merecen una vida digna y respetable, vengan de donde vengan.
Laila Chiadmi